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Historia de New Era: de las gorras de béisbol a convertirse en un icono del streetwear

Historia de New Era: de las gorras de béisbol a convertirse en un icono del streetwear
cultura hip hop gorras22 sept 20266 min de lectura

Hay logos que terminan representando algo mucho más grande que la marca que los creó. El “NY” bordado en una gorra es probablemente uno de los mejores ejemplos: puedes encontrarlo en un estadio de béisbol, en un videoclip, en un skatepark o caminando por cualquier ciudad a miles de kilómetros de Nueva York.

Detrás de buena parte de esa historia está New Era. Una empresa que empezó fabricando gorras hace más de un siglo y que consiguió que una pieza pensada para el deporte terminara entrando de lleno en la música, el hip hop, el streetwear y la moda.

1920: antes del béisbol estaban las gorras Gatsby

La historia comienza en Buffalo, Estados Unidos, en 1920. Ehrhardt Koch, inmigrante alemán y especialista en la fabricación de sombreros, fundó la empresa que acabaría convirtiéndose en New Era Cap Company.

El producto inicial tenía poco que ver con las fitted que conocemos hoy. Durante sus primeros años fabricaban principalmente gorras de estilo Gatsby, muy populares en la moda masculina de aquella época. De hecho, New Era produjo alrededor de 60.000 durante su primer año.

Pero las tendencias estaban empezando a cambiar. Mientras ese tipo de gorra perdía fuerza, el béisbol profesional ganaba cada vez más público en Estados Unidos.

Fábrica histórica de New Era durante los primeros años de producción de gorras

El salto al béisbol que cambió la empresa

Harold Koch, hijo del fundador, entendió que ahí había una oportunidad. La compañía comenzó a desarrollar una gorra específicamente pensada para los equipos profesionales y en 1934 fabricó su primer modelo para un equipo de las Grandes Ligas: los entonces llamados Cleveland Indians.

A partir de ahí, New Era empezó a construir una relación con el béisbol que acabaría definiendo toda su identidad.

Incluso durante la Segunda Guerra Mundial, cuando conseguir tejidos era complicado, la familia Koch compraba telas sobrantes y llegaba a teñirlas en casa para conseguir los colores adecuados para los equipos.

Para 1950, New Era ya era el único fabricante independiente de gorras que suministraba producto a varios equipos de las grandes ligas estadounidenses.

1954: nace la 59FIFTY

El punto decisivo llegó en 1954. Harold Koch desarrolló una nueva gorra fitted más uniforme, resistente y estructurada. La llamó 59FIFTY.

Su construcción acabaría definiendo lo que hoy entendemos como una fitted clásica: corona estructurada, seis paneles, visera originalmente plana y un ajuste por talla en lugar de cierre trasero.

No nació como una pieza de moda. Era equipamiento deportivo diseñado para los jugadores. Y precisamente esa autenticidad acabaría siendo una de las razones por las que décadas después funcionaría tan bien fuera del estadio.

Hoy existen muchísimos tipos de gorras, desde modelos fitted hasta snapback, trucker o siluetas de visera curva, pero la 59FIFTY continúa siendo la referencia histórica alrededor de la que gira buena parte del universo New Era.

Del terreno de juego a las gradas

Durante años, la relación de New Era con el béisbol estuvo centrada principalmente en los jugadores. Eso empezó a cambiar cuando las mismas gorras comenzaron a llegar directamente a los aficionados.

En los años 80 la compañía amplió su distribución y la gorra oficial empezó a funcionar también como una manera de representar a un equipo, una ciudad o una comunidad.

Ese detalle resulta importante para entender lo que ocurrió después. Llevar una gorra de los Yankees, los Dodgers o los White Sox dejó de significar únicamente “soy aficionado de este equipo”. Poco a poco podía formar parte simplemente de una forma de vestir.

1993: la gorra oficial de la MLB

En 1993 New Era consiguió los derechos exclusivos para suministrar las gorras utilizadas sobre el terreno de juego por todos los equipos de la Major League Baseball.

Eso reforzó una idea que continúa siendo fundamental para la marca: la gorra que podía comprarse fuera del estadio estaba directamente conectada con la que llevaban los profesionales.

Autenticidad deportiva y cultura de calle empezaban a acercarse cada vez más.

Spike Lee y la gorra roja que rompió las reglas

Uno de los momentos más interesantes de la historia de New Era ocurrió apenas tres años después.

En 1996, el director de cine Spike Lee quería llevar una gorra de los New York Yankees que combinara con una chaqueta roja. Había un problema: las gorras oficiales respetaban estrictamente los colores del equipo y los Yankees jugaban en azul marino.

Lee contactó con New Era y pidió una 59FIFTY de los Yankees completamente roja. Tras conseguir los permisos necesarios, la marca fabricó aquella gorra especial.

Spike Lee con gorra roja New Era 59FIFTY de los New York Yankees

Spike Lee apareció con ella durante las World Series de 1996.

Puede parecer un simple cambio de color, pero culturalmente supuso bastante más. La gorra dejaba de estar condicionada únicamente por los códigos del uniforme deportivo. Ahora también podía elegirse por estética, por combinación de colores o simplemente porque encajaba con la identidad de quien la llevaba.

New Era reconoce aquel momento como uno de los grandes puntos de inflexión que llevaron la 59FIFTY hacia la moda y la cultura urbana.

Cuando el hip hop hizo suya la fitted

Durante los años 80, 90 y principios de los 2000, la relación entre deporte, música y ropa urbana se hizo cada vez más estrecha.

Las fitted encajaron especialmente bien dentro del hip hop porque permitían representar algo muy concreto: una ciudad, un barrio, un equipo o simplemente una estética. Los logos deportivos podían tener un significado completamente distinto fuera del campo.

El NY de los Yankees, por ejemplo, terminó funcionando prácticamente como un símbolo de Nueva York. Lo mismo ocurrió con otras franquicias y ciudades.

La gorra ya no necesitaba combinar con el uniforme oficial. Podía formar parte de pantalones anchos, camisetas gráficas, zapatillas y prendas deportivas hasta construir una de las siluetas más reconocibles del streetwear de aquella época.

New Era dejó de ser solamente una marca de béisbol

Con el cambio de siglo, New Era aceleró su expansión internacional y empezó a abrir oficinas en Europa, Japón y Australia.

Su relación con el deporte también siguió creciendo. En 2012 se convirtió en proveedor oficial de gorras de sideline de la NFL y en 2016 sumó la NBA, reforzando todavía más el vínculo entre la marca, el deporte estadounidense y la cultura popular.

Mientras tanto, las colaboraciones, nuevas combinaciones de colores y distintas siluetas ampliaron muchísimo el catálogo.

La 59FIFTY seguía ahí, pero alrededor aparecieron modelos como la 9FIFTY, 9FORTY, 39THIRTY o 9TWENTY, cada uno con una construcción y un fit diferente.

De la 59FIFTY a la 9FORTY: una gorra para cada forma de llevarla

Una de las razones por las que New Era ha conseguido mantenerse relevante es que no todo el mundo quiere llevar una gorra de la misma manera.

La 59FIFTY conserva la estructura fitted clásica y se vende por tallas. La 9FIFTY mantiene una estética similar pero incorpora cierre ajustable. La 9FORTY utiliza una visera curva y una silueta más fácil para el día a día, mientras que otras familias trabajan perfiles más bajos, tejidos diferentes o construcciones más flexibles.

Esa variedad se aprecia especialmente al comparar las actuales gorras New Era: el logo puede ser el mismo, pero el resultado cambia mucho dependiendo de la corona, la visera y el ajuste.

Más de un siglo después, el deporte sigue estando ahí

Lo interesante de New Era es que nunca ha necesitado abandonar su origen para entrar en el streetwear.

Los Yankees, Dodgers, White Sox, Raiders o Lakers siguen apareciendo porque el deporte continúa siendo parte esencial del producto. Lo que cambió fue la manera de interpretar esos símbolos.

Hoy alguien puede llevar una gorra de Nueva York sin seguir la MLB, igual que puede ponerse una varsity jacket sin formar parte de un equipo universitario. Son códigos que salieron de su contexto original y terminaron formando parte de la ropa urbana.

La propia New Era también ha ido más allá del headwear con camisetas, sudaderas y otras prendas, pero la gorra continúa siendo la pieza que explica mejor su historia.

Gorra New Era de los New York Yankees en look streetwear contemporáneo

Una gorra deportiva que terminó formando parte de la cultura

New Era no nació intentando convertirse en una marca de streetwear. Probablemente ahí está parte de la explicación de por qué su historia resulta tan interesante.

Primero estuvo el oficio de fabricar gorras. Después llegaron el béisbol, la 59FIFTY, los aficionados, el hip hop, Spike Lee y las colaboraciones. Cada etapa fue añadiendo otra capa sin borrar la anterior.

En Cachet hemos visto muchas de esas siluetas pasar por la tienda desde los años 90. Los colores y los fits cambian, pero determinadas gorras siguen teniendo algo difícil de fabricar desde cero: décadas de cultura detrás.

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